La abundante información acerca de los peligros del tabaco, no parece estar evitando que más y más jóvenes fumen cada día, agravando así lo que ya es un serio problema de salud pública. En esta edición nos preguntamos qué está fallando y qué es lo que se puede hacer para combatir más efectivamente el tabaquismo
El cigarrillo mata. Casi siempre a largo plazo, pero mata. Eso lo sabe de sobra Michael Montoya, pero por el momento esta dura verdad le tiene sin cuidado.
Este joven de 29 años aún no está dispuesto a dejar de fumar. Y él mismo reconoce que si quisiera, en este momento probablemente no podría.
En cualquier caso, cuando Montoya compra la cajetilla de cigarros que consume cada día, nunca detiene su mirada en el rótulo que dice: “Fumar es dañino para la salud”.
Las campañas en contra del tabaquismo de las que ha tenido noticia tampoco lo han motivado a dejar el vicio.
Tal vez sea porque para este grandulón de 6 pies y tres pulgadas de estatura y 250 libras de peso, los efectos negativos que pueda tener el cigarrillo le parecen distantes.

Y en esta etapa de su vida, a pesar de que es incapaz de caminar una cuadra sin cansarse, se siente inmortal, inquebrantable.
Michael cree que el cigarrillo sólo es dañino cuando se ha pasado demasiado tiempo fumando.
Y a pesar de que tiene 15 años haciéndolo, las enfermedades sobre las que alertan las campañas anti tabaco - cáncer de pulmón, de garganta, enfisema, problemas cardíacos - le parecen todavía muy lejanas.
“¿Por qué fumas si todo el mundo sabe que el cigarrillo es dañino para la salud?” le pregunto, y sin inmutarse me responde: “También conozco a personas que han fumado 50 años y no le ha pasado nada”.
Las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud, sin embargo, hablan de un problema impostergable.
Según la OMS, a nivel mundial el tabaco mata a una persona cada seis segundos.
Y las muertes asociadas al tabaco constituyen la segunda causa de muerte natural en el mundo, sólo detrás de la hipertensión.
De hecho, se estima que de aquí al 2030 el tabaco matará a unos 175 millones de personas en todo el mundo. Es decir, 34 veces la población actual de Nicaragua.
Estudios científicos avalados por la OMS revelan que cada cigarrillo fumado le cuesta a los fumadores nueve minutos de vida. En promedio, un fumador consuetudinario vivirá 13 años menos que una persona que nunca ha fumado.

Un problema de salud pública
Nicaragua no es, por supuesto, ajena a este problema.
El 30 por ciento de las muertes registradas por el Ministerio de Salud están ligadas de una forma u otra al tabaquismo.
Y aunque las autoridades nacionales no tienen estadísticas de cuánto invierte el Estado en atender enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco, hay algo que debería preocuparnos a todos:
El 54 por ciento de los jóvenes nicaragüenses entre 12 y 18 años ha fumado alguna vez, según el diputado Gustavo Porras, presidente de la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional.
Y según el Instituto Centroamericano de la Salud (ICAS) el 25 por ciento de niños y adolescentes entre 7 y 17 años fuman regularmente.

Muchos llegan al cigarro por curiosidad, como C.J.D.A., un adolescente de 16 años que, vestido aún con su uniforme de colegio, y sentado en una parada de buses cerca de Linda Vista, en Managua, no para de dar chupetes a un pequeño cabo de lo que fue un cigarro.
"¿Por qué fumas?", le pregunto.
“Inicié por curiosidad. Pero ahora lo hago porque me relaja. Me concentro más en clases", me responde. "No puedo pasar un día sin fumar”, confiesa, riéndose.
"¿Y tus padres saben que fumas?"
“No. Fumo cuando salgo con mis amigos o cuando voy para la escuela. Pero cuando se den cuenta no creo que me digan nada, porque mi papá también fuma”.
"¿Y dónde conseguís dinero para comprar cigarrillos?".
“En la casa me dan 10 varas (córdobas) para el colegio, y como sólo gasto cinco en el bus, me quedan los otros cinco para los tanis (cigarrillo). Y si no mis bróderes responden” explica.
C.J.D.A. afirma que su límite son cinco cigarrillos al día, y que de ahí no piensa pasar.
"No siento que ahorita me haga daño en nada y si me hace daño lo dejo sin ningún problema” asegura.
No sabe que, la mayor parte del tiempo, las cosas no son tan fáciles.

Adicción por nicotina
La adicción al tabaco es provocada por la nicotina, un estimulante del sistema nervioso.
Esta tarda siete segundos en llegar al cerebro, generando en el fumador sensaciones placenteras de bienestar y relajamiento.
Pero también incrementa los deseos de más tabaco.
Muchos fumadores empiezan "por probar", creyendo - igual que C.J.D.A - que podrían dejar el cigarrillo en el momento que quisieran. Pero se les hizo imposible.
El periodista Oliver Gómez, por ejemplo, aún está en la batalla. Gómez, de 33 años, empezó a fumar hace quince, también por curiosidad, para saber que provocaba el “placer” que se reflejaba en el rostro de sus amistades que fumaban.
Cuando se le mencionaban los estudios sobre los problemas causados por el cigarrillo, él miraba las estadísticas de otra manera:
“Todos los estudios también dejan en evidencia que la gente se muere más por otras cosas que no son exactamente el cigarrillo o cáncer de pulmón. Si tres de cada 10 personas en el mundo mueren de cáncer de pulmón entonces siete de cada 10 personas no mueren de eso... cada quien usa sus estudios y estadísticas a su favor” explica.
Pero ahora Gómez está intentando dejar de fumar: “Desde hace cuatro meses sólo fumo cinco cigarrillos al día... Antes eran nueve. El próximo mes bajo a cuatro y en 2011 es seguro que ya no fumaré" afirma.
"Es decir, quiero dejar de fumar, pero se que es una batalla a largo plazo”, expresa.
Legislación muy suave
Ya que el cigarillo genera adicción, lo más fácil y efectivo sería buscar como evitar que los jóvenes adquieran el vicio.
Pero estos son de hecho uno de los principales blancos de las iniciativas publicitarias de las compañías tabacaleras, que sugieren que fumar es algo glamoroso, una especie de salvoconducto para el placer y la diversión.
Y ni la legislación nicaragüense es lo suficientemente agresiva, ni se aplica con la convicción necesaria para atacar el problema en la raíz.
C.J.D.A. por ejemplo, compra sus cigarrillos en pulperías y a vendedores ambulantes cuando según la legislación la venta de cigarrillos a menores de edad está terminantemente prohibida.
Pero además, en Nicaragua no está regulada la venta "menudeada" de cigarrillos, como sucede en otros países en donde sólo se pueden vender los cigarros por paquete.
Si la ley prohibiera la venta al menudeo, o la comercialización de alternativas como cajetillas de sólo 10 cigarillos o medio paquete, los jóvenes como C.J.D.A. tendrían más dificultades para adquirirlos.
Y no sólo eso: en Nicaragua los cigarros son extremadamente baratos en comparación con otros países, y por ende también más accesible para todos.
Además, si bien existe una Ley de Derechos Humanos de los No Fumadores esta es poco conocida, y la institución encargada de hacerla cumplir - el Ministerio de Salud - no tiene presupuesto para aplicarla con rigor.
La Ley tampoco es lo suficientemente severa. Y el publicista Esteban García, de la agencia de publicidad Target, cree que las campañas anti tabaco -que son casi inexistentes a nivel de medios de comunicación- tendrían más resultados si las medidas legales fueran más contundentes.
"En Brasil, por ejemplo, en todas la cajetillas de cigarros hay fotos de niños nacidos con malformaciones producidas por el tabaco, mientras que aquí sólo están obligadas a llevar un pequeño cintillo que dice: Fumar es dañino para la salud" explica el publicista.
García opina que una imagen de esas tiene mucho más posibilidades de ser efectiva.
Pero también hacen faltas sanciones sociales más fuertes para los fumadores, como prohibiciones para fumar en sitios públicos y lugares de diversión.
¿Quién tiene más derecho el fumador o el no fumador?
Pero, ¿no sería acaso eso entrometerse de más en una decisión que cada quien debería poder tomar libremente, a partir de cierta edad?
No necesariamente, porque el humo del cigarro no afecta sólo a los fumadores, sino también a quienes están a su alrededor.
Y si bien cada individuo debe tener la potestad de elegir qué hacer y qué no, fumar se convierte en un problema de todos cuando el espacio de los no fumadores no es respetado.

Así, hay estudios que dicen que permanecer una hora por día en una habitación con un fumador aumenta en casi 100 veces las probabilidades de enfermar de cáncer en los pulmones, en comparación con aquellas personas que no tienen contactos con fumadores.
Esto lo sabe de sobra Jorge Mendoza, un estudiante universitario que no fuma y que le molesta que fumen delante de él. “Si alguien fuma delante de mí le digo que se aleje un poco o que tire el humo en otra dirección, porque me molesta cuando me da en la cara”, dice.
Pero hay fumadores como Mario Luna que están conscientes de que las personas tienen derecho a respirar aire puro y por eso cuando va a fumar, trata de alejarse lo más posible de las multitudes.
La Ley de Derechos Humanos de los No Fumadores prohibe fumar en lugares públicos y también manda que en lugares cerrados, como las discotecas, se creen espacios específicos para fumadores.
Pero al final de una noche de juerga por Managua casi siempre la ropa y el cabello quedan apestosos a humo, porque la norma es permitir fumar en prácticamente todos lados.
Así, un trago en una mano y un cigarro en la otra, es la imagen típica del bacanal en la capital. Y muchos de esos fumadores son menores de edad.
Por eso, es muy probable que mientras fumar siga siendo "cool" - como sugiere de alguna manera la publicidad - no se reducirá el número de fumadores. Y las muertes por tabaquismo continuarán y continuarán.
(*Tamara Montenegro colaboró en este reporte)
(Nota: La primera versión de este artículo tenía un error de digitación ya corregido. Es de aquí al 2030 (y no el 2003) que se estima que el tabaco matará a unos 175 millones de personas en todo el mundo. Es decir, 34 veces la población actual de Nicaragua. Gracias a los lectores que nos lo hicieron notar).
Lea además
¿Por qué pese a las campañas anti tabaco la gente sigue fumando?
Librexpresión
Paso de Cebra
La Brújula TV
Fútbol en letras
Desde mi ventana
Bitácora
Cultura Digital
Desde la Redacción

SE COMENTA
Escrito por 'ccc' sobre 'La bestia de los migrantes'
Escrito por 'Christopher Ramírez' sobre 'Las 12 Películas más esperadas para el 2012'
Escrito por 'carlos luis martinez' sobre 'La Vida de los Otros, una película que retrata a la Stasi'
Escrito por 'Iván Cruz Piña' sobre 'Ser ateo en Nicaragua'
Escrito por 'Iván Cruz Piña' sobre 'Ser ateo en Nicaragua'
Escrito por 'Ivan alain castañeda ruiz ' sobre 'Historias de becados: "Estudiar, viajar y crecer"'
Escrito por 'Gerardo Huerta' sobre 'Ser ateo en Nicaragua'
Escrito por 'matias' sobre 'En Argentina el "maradonismo" ya es una religión'
Escrito por 'Jazmín' sobre '¿Amor!'
Escrito por 'Diana' sobre 'Salvando a las tortugas'
Escrito por 'BOSCO' sobre '¿En qué universidad estudiar?'
Escrito por 'Alvaro Matilde' sobre 'Minuto a minuto de las elecciones municipales'
Escrito por 'Eddy Ferrey ' sobre 'Minuto a minuto de las elecciones municipales'
Escrito por 'francisco jose garay' sobre 'Minuto a minuto de las elecciones municipales'
Escrito por 'Angela Matilde' sobre '¿Dónde está el trabajo?'
Escrito por 'natalia duarte' sobre '¿Cuánto dura el amor?'
Escrito por 'Mario Garcia Romero' sobre '2009: ¿Año 30 de la Revolución?'
Escrito por 'Roberto Bermudez' sobre '¿Es posible rescatarlas todas?'
Escrito por 'Darling Moreno' sobre 'Salvando a las tortugas'
Escrito por 'Cristopher Wallace' sobre 'Salvando a las tortugas'